PROYECTOS
Además de murales, Ciudad Museo participa en y produce diversos proyectos artísticos. Estos proyectos no se limitan únicamente a la pintura, sino que abarcan una variedad de formas y expresiones creativas para beneficio de las comunidades.
A continuación, descubre algunos de nuestros proyectos más icónicos:
Mejunje: Porque se nos acumuló mucho como para no contar (2023-2025)
Mejunje es una exhibición itinerante producida por Ciudad Museo que comenzó en 2020 como respuesta a la pandemia de COVID‑19. Ante las restricciones que impedían salir a las calles, los miembros del colectivo desarrollaron un compendio de veinte piezas inspiradas en eventos históricos que han marcado a Puerto Rico desde el impacto del huracán María.
Letras del Bo. Playa (2021)
Las letras, elaboradas en paneles de PVC, fueron recortadas y pintadas por los integrantes de Ciudad Museo, mientras que su instalación estuvo a cargo de los miembros del “Team Playa”, quienes han demostrado un compromiso constante con el bienestar y la revitalización de su comunidad.
Localizado sobre la Calle Ciprés en Añasco, Puerto Rico.
Bailey: héroe de cuatro patas (2020)
Desde entonces, Bailey tuvo un impacto profundo en la vida de numerosos estudiantes, ayudándoles a manejar el estrés y acompañándolos en momentos de dificultad personal. Tras su fallecimiento, y con el deseo de preservar su legado de solidaridad y empatía, se le rindió homenaje durante la inauguración del albergue con la presentación de su retrato, pintado por Bryant López de Ciudad Museo.
Esta obra celebra la huella emocional que Bailey dejó en su comunidad y honra la importancia del vínculo entre los animales y el bienestar humano.
Reviviendo Villa Michelle (2019)
Lo que vivimos (2018)
Realizada por los artistas de Ciudad Museo, la iniciativa fue posible gracias al apoyo de la actriz Luna Vélez, la organización Project Refuge PR, New York Disaster Interfaith Services (NYDIS), entre otros colaboradores comprometidos con la recuperación del país.
Con este proyecto se buscó no solo visibilizar estas experiencias, sino también validar la lucha de las personas afectadas por desastres naturales, cuyas vidas fueron drásticamente y permanentemente transformadas. La obra se convirtió en un espacio de memoria y reconocimiento para una comunidad que continúa reconstruyéndose con resiliencia.